Un caso de supuesta mala práctica provoca un cruce de señalamientos

El supuesto llamado de la fiscal Claudia Romero a una reunión con los testigos citados para este viernes 31 de julio, a las 08:30, en el juicio para cuatro profesionales de la salud por presunta mala práctica médica provocó cuestionamientos del abogado de una de las procesadas. El juicio será en el Complejo Judicial norte.

Juan Pablo Albán defiende a la cirujana que intervino a un menor de edad en una exploración laparoscópica. Asegura que la cirugía fue exitosa y no tuvo ninguna novedad. Por complicaciones posteriores en su domicilio, el menor fue ingresado en terapia intensiva. En ese sitio habría sufrido quemaduras en sus piernas que, según Albán, no son responsabilidad de su cliente. Dice que su defendida fue absuelta por dos ocasiones. Pero la Corte de Pichincha al resolver una nulidad dispuso se llame a juicio.

La fiscal anunció al tribunal que presentará 42 testigos y peritos. El cuestionamiento de Albán es que los testigos son también de la defensa y la ley prohíbe que unos escuchen lo que dirán los otros. Para él es un acto de deslealtad procesal.

Albán llevó su queja a la red social Twitter y con su observación a la fiscal Diana Salazar. Le dijo que una de sus funcionarias “nada más y nada menos que fiscal de lucha contra la corrupción, convoca a una “reunión de trabajo” a varios testigos”.

La cuenta @ec_indignado se valió de la denuncia de Albán y desacreditó el trabajo de Salazar y Romero. La Fiscalía rechazó lo que calificó como maliciosa campaña de información falsa, que busca incidir en un proceso penal de mala práctica médica en un menor de un año.

Salazar, en su cuenta Twitter, escribió: “Los intereses que se mueven con mucho dinero, con el afán de empañar la gestión de la Fiscalía, no impedirán el acceso a la justicia a las víctimas”.

Albán replicó: “¿Qué juicio justo se puede esperar en Ecuador cuando la más alta autoridad de investigación del país realiza afirmaciones de este tipo? “Intereses que se mueven con mucho dinero”, dos médicas, una enfermera y una asistente de enfermería del IESS”.

Relacionado