“Si Romo nos envía las pruebas contra Cuesta, las publicamos” dicen laPosta

El pasado 26 de agosto, La Posta reveló un esquema de reparto de hospitales que incluye a una veintena de asambleístas y que pone a la cabeza a la ministra María Paula Romo. Además, mostró una serie de chats entre Romo y Daniel Mendoza en los que él pedía puestos.

– La ministra Romo dice que en los chats no se habla nada de un reparto de hospitales, si no fue ella, ¿quién los repartió?

– Andersson Boscán: Aquí hay dos cosas distintas, la ministra dice que no hay chats sobre repartos de hospitales y me parece que juega con la inteligencia del país. Evidentemente, los hospitales no se reparten por mensajitos de WhatsApp. Los hospitales son parte de un acuerdo político reservado y es reservado porque es ilegal, es inmoral y va contra la ética de la política. Si ella los repartió, deberá determinarse en las vías judiciales y hay suficientes elementos para que se investigue.

– Luis Vivanco: La ministra excluye que en los chats sí se incluye otra gestión de cargos públicos. Es muy claro que Daniel Mendoza gestiona y logra ubicar en Manabí a algunas personas, entre ellas a Tito Nilton Mendoza. La gran coincidencia es que Tito Nilton es nombrado gobernador el 13 de diciembre de 2019, un día antes de que fuera archivado el juicio político hacia ella en la Comisión de Fiscalización, gracias al voto de Mendoza y de otros seis asambleístas que están en el diagrama.

– ¿Los hospitales a cambio de votos? o ¿qué más hay a cambio?

– AB: Esta es una historia que se desarrolla en el último trimestre del año pasado, que es cuando todos los involucrados en el diagrama elaborado por Mendoza forman parte de una facción rebelde dentro del oficialismo que quería impulsar un juicio político contra María Paula. Lo que hizo la ministra fue llegar a acuerdos para evitar su destitución, que finalmente no sucedió.

– Entonces sí son votos por hospitales.

– LV: Es lo que se presume.

– Y si ella los reparte, ¿por qué denuncia a Mendoza?

– AB: Porque Mendoza continúa después del archivo de juicio político en una enemistad abierta con Romo. Fue la misma ministra quien reveló uno de los motivos de por qué denunció a Mendoza. Ella asegura en una denuncia puesta en la Fiscalía que una persona de inteligencia le aseguró que Mendoza quería sacar fondos del hospital que le repartió el Gobierno para pagarle a los asambleístas para tumbarla, a pesar de que ya había sido archivado el juicio político. Mendoza incumple su acuerdo. Él quiere seguir adelante con el plan de tumbarla y ella en un plan de defensa sin mucho cálculo va, lo denuncia y logra que la Fiscalía actúe. Yo me imagino que la ministra no suponía que Mendoza había guardado pruebas que la involucraban. Y aquí también voy a hacer una infidencia, ¿por qué la ministra demoró cinco días en entregar a los policías requeridos por Fiscalía para apresar a Mendoza? Si fue ella la que denunció.

Hay más asambleístas involucrados en el reparto que no están en la lista, no porque Mendoza los proteja o no los conozca, sino porque no fueron parte de este acuerdo puntual.

– ¿Y por qué creerle a Mendoza? Ella dice que esto es una venganza por haberlo denunciado…

– LV: La ministra dice que ella denunció, investigó y que metió preso a Mendoza, casi atribuyéndose todas las funciones que corresponderían en un Estado de derecho a la Fiscalía, es decir, trata de arrebatar mérito judicial a la fiscal e imponérselo a la fuerza. Y que el testimonio de Mendoza carezca de validez por estar procesado es tan absurdo para quien conoce lo más mínimo Derecho Penal. La mayoría de los casos penales se basan en que un delincuente delate a otro. Esa es la piedra angular de dos casos que eran utilizados por el propio Gobierno como bandera: el caso Sobornos con Pamela Martínez y Odebrecht con José Santos.

– Pero en el caso Sobornos, Pamela Martínez apunta a la Presidencia, en este caso Mendoza ya está arriba de la pirámide…

– AB: La ministra usa un argumento falaz cuando dice que esta es una reacción de Mendoza, porque él entrega esto después de verse envuelto en un proceso judicial que es cuando uno coopera, pero no entrega un documento que ha hecho después de estar preso, entregó un documento que hizo meses antes de que su equipo se involucrara en un proceso judicial. Este fue un archivo que hizo para registrar un pacto antiético como es el reparto de los hospitales. Mendoza sí entrega a alguien arriba, que es la ministra de Gobierno. Entrega la estructura que participa con él en el acuerdo y a las personas que le entregan los hospitales, que es lo que se olvida la ministra, que alguien tiene que entregar los hospitales. Yo me imagino que si alguien con rango de ministro se atreve a repartir el Estado, esto se hace con pleno conocimiento del presidente.

– ¿Y qué necesidad tiene Mendoza de filtrarles esta información a ustedes?

– LV: Recuerda que Mendoza está en un proceso en el que no se conocen los detalles de colaboración con la Justicia y querrá tratar de lograr, supongo, una reducción en su pena. Esto es como cuando agarran a cualquier delincuente que para conseguir algo de piedad de la Justicia colabora y entrega a otros de la banda. Eso es lo que entiendo que está pasando.

Romo le hace un harakiri al Ejecutivo al sugerir que un exministro de su propio gobierno, un amigo íntimo del presidente Lenín Moreno, podría estar involucrado. Si lo sabe, ¿por qué nunca lo denunció?

– Romo dijo que tal vez ustedes están confundidos de ministro y que no están hablando de ella, sino de Santiago Cuesta, pero que no lo nombran porque es amigo de la casa. ¿Cómo responden a eso?

– LV: Eso me llama mucho la atención porque ella al cuestionar por qué no están las conversaciones de Mendoza con Cuesta le hace un harakiri al Gobierno, porque sugiere que un exministro de su propio gobierno, un amigo íntimo de Lenín Moreno, podría estar involucrado también en el reparto y si es que lo sabe, y si es que existe, ¿por qué nunca lo ha denunciado? ¿Por qué nunca ella ha presentado pruebas al respecto? Yo le digo a la ministra Romo que si ella tiene pruebas, tiene chats e información al respecto que nos la haga llegar, que nosotros encantados de la vida lo publicaremos.

– ¿Y qué rol juega Santiago Cuesta en esta trama? Es el padrino de Daniel Mendoza…

– AB: Yo creo que hay muchas tramas de reparto del Estado. Esta que enfrentamos es una. Hay muchos asambleístas involucrados en el reparto que no están en la lista, no porque Mendoza los proteja, no porque tal vez no los conozca, sino porque no fueron parte de este acuerdo puntual. Esto no significa que no haya más en juego.

– Porque aquí falta el Teodoro Maldonado y los Bucaram.

– LV: Sí, el tema Bucaram es interesante. Según las investigaciones de Código Vidrio, el reparto a los Bucaram se habría dado con miras a la segunda vuelta electoral de Lenín Moreno, es decir, se habría repartido durante la última etapa del gobierno de Rafael Correa. En este caso se mantuvo esa cuota.

Esta información tiene un origen. Nos llega de una fuente que no se puede revelar, pero el origen es Daniel Mendoza. Y nosotros hemos sido categóricos al decir que es un pillo.

– De ustedes se cuestiona que la información que publican tiene sesgo de interés, ¿cómo reaccionan a esto?

– LV: Esta información publicada esta semana tiene un origen, viene de una fuente que no se puede revelar, pero su origen es Daniel Mendoza. Y nosotros hemos sido categóricos al decir que Mendoza es un pillo, es un delincuente de siete suelas. Yo no he visto un momento en el que Andersson Boscán o Luis Eduardo Vivanco hayan dicho que este buen hombre ha confesado y debe ser perdonado. Y así fue también cuando publicamos los audios de Chicaiza con José Serrano. Jamás dijimos que Chicaiza era un buen policía.

– ¿Cómo se movió el dinero en esta trama?

– AB: Eso lo vamos a ver pronto, esta es una trama muy grande que implica al menos a tres mafias económicas que están sobre la política y que movieron cientos de millones de dólares cada uno. Esto debe ser investigado, pero no habrá nadie en un proceso judicial porque las cabezas de estos grupos salieron durante la pandemia. Habría que preguntarle a las autoridades cómo se fueron si las fronteras estaban cerradas, con la ayuda de quién, en el carro de quién, porque eso va a ser importante.

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