Se filtra video porno en colegio de Quito durante clases virtuales

Las clases virtuales forman parte de la realidad de millones de estudiantes en el mundo debido a la pandemia del Covid-19; Ecuador no es la excepción. Sin embargo, la exposición prolongada a pantalla y a Internet expone a los alumnos a riesgos de ciberseguridad. 

Un caso ocurrió en Ecuador, concretamente en Quito, confirmó este 13 de noviembre del 2020, Christian Espinosa, periodista y director de Cobertura Digital. Una alumna dio a conocer que en un colegio del la capital, durante una transmisión por medio de la plataforma Zoom, una persona se infiltró en el aula virtual y mostró contenido para adultos a los menores de edad. 

El hecho ocurrió la semana pasada. No fue un caso aislado. Según el especialista, también ha recibido reportes de personas que han interrumpido clases en Zoom de ciudades como Loja y Cuenca. 

En algunas de las invasiones, los usuarios que logran ingresar en las aulas virtuales muestran contenido pornográfico, otros dibujan obscenidades en la pizarra, se burlan o mandan videos.

«Son diferentes niveles» y en alguno casos «las propias personas han exhibido sus partes íntimas, pero se está haciendo común», dijo Espinosa. A lo largo de la pandemia, hechos similares se han reportado en el mundo.

A finales de marzo, la aplicación de videoconferencias, que ganó popularidad gracias a la teleeducación y al teletrabajo, se vio salpicada por una serie de denuncias de pirateos.

Estas llegaron al FBI, luego de que en redes sociales, usuarios relataran cómo súbitamente veían imágenes pornográficas o racistas que inundaban sus pantallas durante llamadas en la plataforma.

El especialista no reveló detalles sobre el colegio afectado, pero contó que el infiltrado ingresó al aula virtual  y mostró las imágenes a los alumnos y docentes que se encontraban conectados. 

Según dio a conocer Espinosa, personal del Ministerio de Educación le había informado que la entidad está recibiendo estas denuncias «para dar apoyo».

«Va a seguir pasando», señala el especialista, «porque vamos a seguir conectados durante largo tiempo. Hay que prevenir, tener protocolos bien claros de qué hacer en caso de que nos ocurra», sugiere.

Así, padres, niños y profesores deben tener claro qué hacer en caso de verse en una situación como esta y procurar no verse sorprendidos por ella.

«Lo más difícil en estos casos es que nos tome de sorpresa, cuando ocurre, la gente grita, no saben qué hacer. Estos tipos lo que quieren es llamar la atención».

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