Obispo manifestó por quien se debería votar

“Un Gobierno que no hace funcionar la salud pública, la educación y la seguridad ¿para qué lo queremos?”. Así piensa el obispo de Esmeraldas y expresidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Eugenio Arellano Fernández.

Su reflexión la expresó 48 horas después de recibir el alta médica tras sufrir un quebranto en su salud que lo obligó a permanecer en observación en la cama uno, del hospital Delfina Torres, de la ciudad de Esmeraldas.

La máxima autoridad de la iglesia en la provincia ‘Verde’ no es de lo eleva la voz para hacerse escuchar, pero tampoco duda al momento de hablar temas que van más allá de lo religioso, por lo que critica la desatención que ha recibido el sector rural de las autoridades seccionales que han estado en el cargo.

Se muestra convencido que si no se hacen las mejoras necesarias, la brecha entre los de la zona rural y urbana se ampliará. Y le dice al electorado convocado para el 7 de febrero a votar por asambleístas, parlamentarios andinos y Presidente, “den el voto a quienes tengan trayectoria de honradez y no que le guste mucho la plata”, por cuanto: “el que se acuesta corrupto no se levanta honrado’.

Contra el aborto

Al hablar de su recuperación en el ámbito de la salud, no merma su gratitud hacia los profesionales de la salud del Hospital esmeraldeño, pero lamenta que en el lugar falten medicamentos, y lo dijo tras revelar que le tocó mandar a comprar parte de la medicina que necesitaba.

Justo ahí recordó las ocasiones en las que líderes sociales y políticos de Esmeraldas salían a las calles a exigir atención, de la cual él también fue parte y lo dice con orgullo.

“En vez de gastar en abortos y boberas, defendamos la vida”, recrimina. Y tiene más. Dice que una sociedad que no deja nacer los niños, que no apoya la salud de los pobres y que a los viejos los mata, “de progresista no tiene nada, tiene es deshumanidad”, aclara monseñor Eugenio Arellano Fernández.

Frente a la posibilidad de que estaría máximo un año en el cargo, dijo que se le dé tiempo al tiempo. “De aquí a un año pueden pasar muchas cosas, a mí me gusta vivir al momento y así estoy más tranquilo”. 

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