Maria Paula Romo quiere eliminar el semáforo rojo

Todo perfecto. La evaluación de los casi seis meses de restricciones bajo el paraguas de un estado de excepción, a decir del Gobierno Nacional, tuvo más aciertos que desaciertos. El ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, detalló algunas cifras: «142 hospitales solo para atender casos de COVID-19», «el aumento de procesamientos de pruebas a 3.000 al día además de los laboratorios y universidades», «la caída es notoria en el número de fallecidos». Y la lista sigue. Pero «el orgullo de la gestión» es un cuadro  acumulado de comparación entre países de la región de muertes por el nuevo virus por cada millón de habitantes. Ecuador, que entre abril, mayo y parte de junio, estuvo a la cabeza, fue cayendo su curva hasta ubicarse en el penúltimo país de la región solo por encima de Argentina.

Fuera del discurso quedaron los casos de sobreprecio en las compras de insumos médicos develadas durante la pandemia, así como la confusión de cadáveres o cuerpos perdidos de los fallecidos por el nuevo virus y que fueron denunciados por los familiares. 

En esta reunión del Comité de Operaciones de Emergencia Nacional (COE Nacional) en el ECU911 de Quito, el presidente Lenín Moreno destacó la labor de este cuerpo colegiado durante la pandemia y también de los profesionales de la salud. Enumeró algunas lecciones aprendidas durante estos casi seis meses como la importancia del cuidado al medio ambiente y sobre todo la nuevas reglas para no contagiarse: usar mascarilla, lavarse las manos y mantener la distancia social. 

El COE Nacional emitió una nueva resolución con la que marca los lineamientos para lo que será la etapa post – estado de excepción que rige desde el 13 de septiembre próximo. El toque de queda y la prohibición del derecho a la libre asociación (reuniones privadas) quedarán suspendidas a partir de esa fecha. La regulación de la movilidad vehicular por placas quedará bajo potestad de cada municipio. Las clases presenciales seguirán suspendidas y continuarán de manera virtual. En el sector público se priorizará el teletrabajo, sin perjuicio que la cabeza de dicha institución organice el trabajo presencial manteniendo el distanciamiento social, entre otras. 

La ministra de Gobierno y presidenta del COE Nacional, María Paula Romo, ahondó en algunas medidas en este nueva etapa. Dijo que la semaforización seguirá rigiendo como una medida de evaluación para los municipios sin las restricciones del toque de queda y la prohibición del derecho a la libre asociación. Adelantó que el pleno del COE analiza eliminar la semoforización de colo rojo. Romo precisó que la movilidad vehicular dependerá de los municipios y su coordinación con otras jurisdicciones aledañas. El Gobierno cumplirá su rol de asesorarlos si así lo requieren. 

La ministra recordó que la sentencia de la Corte Constitucional, que fijó la terminación del estado de excepción, estableció que el presidente se reserva la posibilidad de decretar estados de excepción focalizados en lugares donde se identifiquen rebrotes del nuevo virus. «El estado de excepción terminará, pero la pandemia continúa», precisó al mismo tiempo que dijo a la ciudadanía que no hay que confiarse y seguir con las medidas de bioseguridad. 

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