María Alejandra Muñoz asume la Vicepresidencia de la República con un discurso sobre la ética

En una discreta ceremonia, semivirtual, María Alejandra Muñoz Seminario ha asumido la Vicepresidencia de la República en el pleno de la Asamblea Nacional. A la ceremonia no ha asistido presencialmente el presidente de la República, Lenín Moreno, quien la ha acompañado virtualmente.

Muñoz ha llegado al Palacio Legislativo de la mano de su esposo y una hija. Fue posesionada en el cargo por el presidente de la Asamblea, César Litardo, quien se encuentra en Portoviejo, contagiado de coronavirus y quien, de manera virtual, le envió felicitaciones y le deseó éxito.

Al asumir el cargo, Muñoz hizo un repaso de su vida profesional en el sector público y privado, tras lo cual apuntó que «el funcionario público tiene la obligación de caminar más estrictamente por el estrecho sendero de la ley«.

Comentó que Ecuador y el mundo atraviesan una crisis sanitaria «agravada por la globalización» y otra económica «impredecible».

«Pero la crisis más profunda que vivimos es la de ausencia de referentes éticos en nuestra sociedad», subrayó.

El pasado viernes, el Parlamento designo como vicepresidenta a Muñoz con 75 votos a favor, 22 en contra y 38 abstenciones, después de que los dos primeros candidatos de la terna presentada por el mandatario no obtuvieran los apoyos requeridos.

La nueva autoridad deberá permanecer en el cargo hasta mayo de 2021, cuando termina el período para el que fue electo Moreno.

Sin especificar el estudio en el que basaba su aseveración, la flamante vicepresidenta señaló que América Latina es la región «más desconfiada del mundo» y que en Ecuador, «de cada diez personas que conocemos, confiamos en una persona».

«El mayor daño que se le ha hecho a la concepción de la ética es haber asociado corrupción con dinero, cuando no robar es lo básico de la ética«, recalcó.

Y vaticinó que los países que más rápidamente saldrán de la crisis sanitaria y económica son «los que fomenten la confianza entre sus ciudadanos».

«Nuestro comportamiento ético e inclusivo es la única salida«, subrayó la abogada de 41 años, que hasta la semana pasada era directora del Servicio Nacional de Aduanas (Senae), cargo en el que ha sido reemplazada por Andrea Paola Colombo.

Agradeció al Parlamento su designación el 17 de julio al comentar que si se respeta la institucionalidad del país se «construye confianza ciudadana».

«Necesitamos confianza, necesitamos confiar», recalcó Muñoz que agradeció, además, a las mujeres que permitieron que esté en el cargo pues abrieron camino en una lucha por la inclusión y la ética, por construir una sociedad justa.

Agregó que en la vida «nada es desperdicio» y que el sufrimiento que ahora agobia al país, debe llamar a la reflexión sobre la necesidad de hacer una pausa.

«Necesitamos una pausa. Es tiempo -dijo- de serenidad, de prudencia, de paciencia, sólo así mantendremos la esperanza de que vendrán días mejores», afirmó.

Al referirse a los diez meses que ocupará el cargo, aseguró que su testimonio de vida, su coherencia y la de su familia estarán «al servicio del país para sembrar confianza y paz, con amor, con caridad. Servir y amar«.

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