Eliseo Azuero el hombre «duro» de los repartos en la Asamblea. Este era su modo operandi

Daniel Mendoza en un testimonio anticipado de casi tres horas ratificó lo que dijo en sus cinco versiones entregadas durante la instrucción fiscal sobre que el exlegislador Eliseo Azuero, como cabeza de los legisladores de la Bancada de Acción Democrática Independiente (Badi), recibió dinero de coimas de proyectos en hospitales de Manabí como el de Bahía de Caráquez y Pedernales, que manejó el Servicio de Contratación de Obras (Secob) y que tenía un sistema para repartir los dineros de las coimas entre sus compañeros de bancada.

Pero además confirmó un secreto a voces del que casi ninguna autoridad quiere hablar: «la práctica de ofrecer espacios políticos a cambio de disciplina parlamentaria, a cambio de poder contar con votos suficientes para aprobar las diferentes necesidades legislativas que pueda tener el Gobierno de turno». Según Mendoza, esta práctica se dio durante todo este periodo y en diferentes momentos.

La última parte del testimonio del manabita se centró en el manejo del dinero producto de coimas que mantuvo Eliseo Azuero a través de su hombre de confianza y entonces exsubsecretario del Secob, Jorge Jalil, quien también es procesado y habría ayudado a mover el dinero que se recibía como coimas a través de empresas y luego los entregaba a los compañeros de bancada de Azuero.

Mendoza hizo un mea culpa sobre su participación en el caso, pero aclaró que solo colaboró dando logística para que Azuero y su grupo pudieran cobrar cheques en BanEcuador.

Asegura que lo hizo porque le pareció una forma para conseguir que cuando ya estén los proyectos en marcha le den la posibilidad de recomendar carpetas de manabitas que podrían trabajar como mano de obra no calificada en tareas de albañilería, carpintería…

Ahí recordó que Azuero le condicionó el apoyo de su bancada a una ley económica urgente denominada Código de Planificación de Finanzas Públicas, que trataba la mesa de Régimen Económico que presidía Mendoza, a que el manabita le ayude con gente de BanEcuador para el cobro de cheques con los que tuvieron dificultades por ya estar con dificultades por la pandemia.

«Lo más importante de todo esto, y se lo digo de corazón señor juez, es que ustedes puedan de alguna manera esto transparentarlo para que este sistema, esta metodología, esta forma de operar pueda cambiar y pueda corregirse. Soy consciente de las acciones que dentro de este proceso e investigación causaron el perjuicio que causaron a la diferentes familias, al país y a mi provincia», dijo.

El exlegislador, quien se encuentra recluido en la Cárcel 4 de Quito, aseguró que la práctica de ofrecer espacios políticos a cambio de disciplina parlamentaria no solo se daba para la aprobación de leyes, sino también señaló que sucedía cuando existían diferentes tipos de juicios políticos. Él dijo conocerlo bien, pues fue parte de la Comisión de Fiscalización y Control Político de la Asamblea.

Según Mendoza, siempre que el sujeto enjuiciado quiere conseguir el apoyo de los diferentes integrantes de dicha Comisión había ya sea un operador político en calidad de asesor de la autoridad siendo sujeto de juicio que llegaba con ofrecimientos o la misma autoridad como tal.

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