Cynthia: «Nos convertimos en los cercados, los repudiados, nos dejaron a nuestra suerte»

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, ha revivido los duros momentos que atravesó la ciudad en los meses de marzo y abril, al comienzo de la pandemia de coronavirus, en su discurso de la sesión solemne por los 485 años de fundación de Guayaquil, que se ha realizado por primera vez junto al monumento del Sagrado Corazón de Jesús, en el cerro del Carmen.

«Nos convertimos en los cercados, los aislados, abandonados, los repudiados. Nos dejaron sencillamente a nuestra suerte, nadie sale, nadie entra. Fue nuestra sentencia mortal (…). El sistema de salud colapsado, deficiente desde sempre, no pudo resistir», dijo Viteri.

«Nuestros ancestros nos recordaron de dónde venimos: De superar incendios, epidemias, saqueos y piraterías y aún así reconstruíamos la ciudad día a día, nuevamente, hora tras hora, ladrillo a ladrillo«, ha agregado.

En la sesión han particiado los 15 concejales de la ciudad y un número reducido de invitados, entre ellos el Arzobispo de Guayaquil, Mons. Luis Cabrera. No hay acceso al público, por la emergencia sanitaria.

Y ha resaltado el esfuerzo para contener la pandemia en los peores momentos: «Desde el Municipio de Guayaquil salieron médicos, enfermeras, especialistas, terapistas y camilleros a buscar puerta a puerta a los enfermos, arranchándole a la muerte a más de 140.000 de nuestros hijos, hermanos, padres, abuelos y amigos«.

«La guerra sigue en pie, no la hemos ganado nosotros, ni la ha ganado ninguna nación. Cada guayaquileño es un soldado que la pelea a diario por sí mismo, su familia y por los demás; llevando por armaduras sus mascarillas y por armas sus manos limpias», dijo.

Parte de su discurso estuvo dirigido al Gobierno central para que entregue unos $ 130 millones por concepto de rentas e IVA que, según Viteri, no reciben desde marzo pasado.

«Se nos han cogido US$130 millones y eso es preocupante (ha dicho en referencia a rentas que el gobierno debía entregar y que Viteri dice que no recibe desde marzo). Si Guayaquil se queda sin dinero, nos quedamos sin médicos, medicinas, hospitales, pruebas, terapias, comida y a expensas de que se repita la tragedia de abril. Tragedia que puede volver a arrancar de nuestros brazos a quienes amamos», aseguró.

Viteri dijo que la ciudad ha invertido en la lucha contra la pandemia US$35 millones de sus propios recursos, y que el Gobierno ha entregado menos de un millón a más de 200 cantones.

«Si el Gobierno no deposita lo que debe, Guayaquil no tendrá cómo pagar a los enfermeros y médicos. En los hombros del Gobierno, del ministro de Finanzas o de quien sea que mande en este bendito país, caerá esa responsabilidad…», dijo. «La plata es de ustedes. Sin ese dinero nos quedamos sin atención. A llamar, a escribir, a exigir, hasta por las redes, lo que por derecho nos corresponde».

Viteri celebró que Guayaquil redujo la mortalidad por COVID-19, ciudad que se enfoca, dijo, en no bajar la guardia ante esa enfermedad sin afectar la recuperación económica. Además de apoyar a otras ciudades.

«Con la ayuda denodada de la empresa privada, donaciones, el Comité de Emergencia de la ciudad de Guayaquil. Recibimos medicinas, pruebas, camas, insumos, trajes de bioseguridad. Y los seguimos recibiendo hasta hoy y también podemos compartirlos con provincias y ciudades vecinas, como nuestra hermana ciudad de Quito. Porque solo quien ha pasado el dolor comprende el dolor«.

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