Andres Arauz no se hará cargo de la generación de empleo, sino que se lo delegará a Carlos Rabascall

El guayaquileño Carlos Xavier Rabascall es ingeniero comercial, profesión que no ha dejado de ejercer –comenta– pero que ha combinado con el ejercicio del periodismo por quince años. Ha pasado por Grupo Caravana, Cablevisión, TC y Ecuador TV, y sigue en consultorías estratégicas con la empresa Rabascall Comunicación. En los inicios del Gobierno de Lenín Moreno fue parte del Frente de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción. Rabascall llega a la candidatura a la Vicepresidencia con la alianza Unión por la Esperanza (UNES), luego de descartar la presidencial, por propuesta de su compañero de fórmula, Andrés Arauz, y la ratificación del expresidente Rafael Correa. Señala que conocía a Arauz, pero no eran amigos. Ahora tienen una “muy buena relación”. En entrevista con este Diario expresa su opinión sobre el quehacer político, la instalación de una Asamblea Constituyente, el acuerdo comercial con Estados Unidos (EE. UU.), sus funciones, los errores y aciertos del gobierno de Correa y más.

¿Qué opina de la figura del vicepresidente, es necesaria?
Sí es necesaria, porque de lo que se trata es de formar un equipo de trabajo para llevar a cabo un plan de desarrollo (…), por eso existe un complemento del vicepresidente.

¿Han conversado ya sobre qué funciones tendría usted?
Andrés Arauz me ha delegado a mí la reactivación del sector productivo, la recuperación del empleo y la equidad territorial.

¿Qué experiencia tiene usted en esos ámbitos?
He trabajado mucho como consultor de los sectores productivos (…), análisis de impactos de la política pública en sectores productivos, temas de economía popular y solidaria y de desarrollos locales relacionados con la equidad territorial.

¿Usted se define como progresista, socialista del siglo XXI o de centroizquierda?
Fundamentalmente, como humanista y dentro del progresismo porque, para mí, el ser humano es el fin, está por encima de todas las cosas, todas las políticas públicas deben estar orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas.

¿Andrés Arauz corresponde a su misma línea?
No tenemos diferencias ideológicas (…), él está consciente de que la reactivación del sector productivo es importante para la recuperación del empleo en el país (…); sobre las políticas sociales y macroeconómicas también coincidimos (…), cuando nos sentamos por primera vez a hablar partimos de algo: mantener y fortalecer la dolarización en el país.

¿Es partidario de una Asamblea Constituyente como lo ha dicho Rafael Correa?
Soy partidario de tener espacios de gobernabilidad. La Asamblea Constituyente es una herramienta democrática, establecida en la Constitución (…), pero creo que hay que ir piano piano: primero, conseguir la inscripción calificada en firme, luego ganar las elecciones, y luego, si no tenemos mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, pues evidentemente habrá que buscar otros mecanismos para generar espacio de gobernabilidad, pero no para cambiar la Constitución.

¿O sea, no una Constituyente?
No, puede ser, pero como última instancia.

¿Si no resultan las otras vías?
Correcto.

¿Cómo plantearía eliminar la corrupción, considerando que varios de los procesos judiciales en curso corresponden a funcionarios y a acciones en el gobierno de Correa?
Es una apreciación equivocada la que usted me está indicando, los hechos de corrupción son transversales a cualquier Gobierno (…), no se puede estigmatizar a un gobierno por unos cuantos funcionarios (…). Hay que realizar una gran reforma al sistema nacional de contratación pública (…), repensar a la Contraloría General del Estado (…) y transparentar la información precontractual.

Si gana su binomio, ¿continuará las negociaciones de un acuerdo comercial con EE. UU.?
Los acuerdos comerciales son necesarios para el Ecuador porque vive en una economía dolarizada (…), hay que negociarlos inteligente y creativamente (…). No podemos poner en riesgo el empleo (…), acuerdos que nos permitan mantener autonomía y soberanía.

¿Pero sí continuaría?
Sí, por qué no, el problema no es no negociar, el tema es que hay que ponerse de acuerdo, nada más, pero siempre bajo parámetros de protección.

¿Le parece importante restaurar la Unasur? ¿Qué piensa de la Alianza del Pacífico?
A mí me parece importante la integración regional y si es Unasur, bienvenido sea (…). La región tiene que estar unida e integrada sin importar las ideologías políticas (…), ya no se puede pensar una integración solo desde la óptica comercial, es un error cuando se habla de la Alianza del Pacífico.

¿Cómo se debería manejar la libertad de expresión?
Es un derecho y por tanto hay que respetarlo, pero la libertad de expresión viene acompañada de responsabilidad.

Usted trabajó en los medios incautados, ¿qué cree que se debe hacer con ellos?
Los medios públicos deben existir (…), el valor de lo público no tiene que ver con lo gubernamental. Deben ser independientes y autónomos financieramente, y los medios incautados tendrían que venderse, pero ahí hay situaciones legales que imposibilitan la venta.

¿Cómo ve el ejercicio político en el país?
Creo que llegó el momento de pensar en una forma nueva de hacer política, no se la debe entender como un espacio para el odio, la intolerancia, la descalificación, la política debe constituirse como un espacio de servicio, estructurado a atender los problemas estructurales.

En los diez años del expresidente Correa, y se lo menciono porque es esta organización política con otro nombre la que representa, hubo confrontación política desde la misma cabeza. ¿Hubo errores que puedan ser corregidos, revisados?
¿Quiénes conforman un gobierno?, seres humanos, no somos perfectos (…), evidentemente hay que corregir, construir sobre lo que se hizo bien (reivindicación y acceso a salud y educación…), corregir aquello que estuvo débil (política más fuerte y dinámica en la ruralidad) y hacer aquello que no se pudo hacer (disminuir la tramitología para el sector productivo)…

El Gobierno actual ha anunciado que dejará enviada una reforma tributaria a la Asamblea como parte del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). ¿Cuál sería la línea de su gobierno y sus legisladores?
Respetamos la institucionalidad del Estado, que es el que ha firmado y suscrito esos acuerdos, pero no vamos a poder cumplir con esas condiciones, porque eso sería poner de rodillas al pueblo y se estrangularía la economía, tenemos que sentarnos con el FMI a renegociar y reestructurar esas condiciones, como lo hizo Argentina.

Relacionado